Lunes, 16 Septiembre 2019

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En Berazategui se impulsa a los emprendedores

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Karen Mansilla es una vecina de la Ciudad que comenzó hace 8 años con su propio negocio, de fabricación de chocolates y bombones, tras ser despedida de su anterior trabajo.

A través de la intervención y el apoyo de distintas áreas del Municipio, pudo llevar a cabo su deseo de tener un espacio para la venta al público, que hoy funciona en la calle 147. Además, hace dos años participa de Expo Bera, que le permitió hacer más conocido su producto en el mercado.

Hace 20 años empecé haciendo huevos de pascua como un hobbie. En aquel entonces, mi abuelo tenía un almacén y le llevaba mis productos a su negocio para que los vendiera. Después, me recomendó a un amigo y así encontré los kioscos y almacenes como mercado potable. Con el tiempo, ese mercado se volvió más competitivo, por lo que decidí apuntar a las panaderías de Berazategui, Florencio Varela, Quilmes, Don Bosco, Wilde y La Plata, expresó Karen.

Con respecto al apoyo que recibió y que le permitió tener su espacio ubicado en 147, entre 8 y 9, la emprendedora comentó: Recibí bastante ayuda desde varios lugares, pero fue el Municipio el que me brindó las principales herramientas. Una vez lo encontré a Patricio (Mussi) en una sociedad de fomento y le conté de mi proyecto. Me dio el contacto de la Secretaría de Desarrollo Social, porque la de Trabajo aún no estaba conformada, y me entregaron maquinarias, con las que empecé a hacer manufactura de pastelería. Ese fue el primer capital importante. Cuando decidí dedicarme solo a la chocolatería, vendí esas máquinas para comprar moldes y otros elementos y así arranqué. Luego me contactaron desde la Secretaría de Desarrollo Comercial, donde me aportaron más conocimientos sobre cómo manejarme en el mercado

Además, desde hace dos años participa de Expo Bera, donde se vincula directamente con los vecinos. Fue un pilar más que importante, porque ahí es donde pudimos tener el contacto directo con la gente, recibir todo lo que nos transmiten y así tener la posibilidad de cambiar el producto, de ver qué gusta y qué no. Ahí fue cuando me empezaron a preguntar a dónde me podían encontrar por fuera de la feria, lo que nos incentivó a tomar la decisión de tener un lugar propio, manifestó. Fue así que el año pasado se acercó a la Inmobiliaria Municipal, dependencia que la ayudó a comprar su propio local y evitar las altas comisiones inmobiliarias. 

Albríos fue el nombre elegido para el lugar. Esta palabra resulta de la fusión de albures, que es sinónimo de casualidad, y de bríos, que significa empuje.

La ayuda fue importante no solamente por lo económico, sino también porque uno siente que lo que está haciendo suma al Municipio y a la comunidad a la que se está insertando, concluyó la emprendedora.  

Albríos se encuentra en calle 147, entre 8 y 9. La Fan Page de Facebook es Albrios Fabricando Sabores